En vez de cuna, la prisión

Yo también sobreviví. En México, los niños que tenemos a una madre en situación de cárcel, permanecemos con ella hasta cumplir 05 años y 11 meses; es decir, el 12 de noviembre de 1996 abandoné mi primer hogar: la Penitenciaría femenil.

 

Reinserta
Infantes en situación de prisión

¿Alguna vez les he contado cómo pasé mis primeros seis años de vida criándome en una prisión?

Mi madre, teniendo sus razones (o no) cometió un crimen patrimonial. Como el 97% de la población mexicana, no tiene un apellido renombrado o una fortuna en la cuál apoyar su caso, mi mamá era nadie, como las otras más de mil mujeres en situación de cárcel. Es difícil imaginarse a esta mujer que ahora dedica cada rato libre en tejer sobreviviendo a un sitio así, pero lo hizo.
Yo también sobreviví. En México, los niños que tenemos a una madre en situación de cárcel, permanecemos con ella hasta cumplir 05 años y 11 meses; es decir, el 12 de noviembre de 1996 abandoné mi primer hogar: la Penitenciaría femenil.
Quienes conocen a mi madre saben lo amorosa que es, indudablemente un caso exitoso de reinserción. El vínculo que desarrollamos durante esos cinco años, 11 meses ha probado ser inquebrantable, a pesar de todo. Su amor fue lo que me sostuvo de no conocer un perrito en persona hasta después de tener seis años, a ser la única de mis amigos que los 10 años que no sólo no tenía una bicicleta, sino que no sabía montar una porque no tenía quién me hubiera enseñado. Su amor fue lo que me mantuvo lejos de las dos zonas que más aberraba durante esos “inocentes” años dentro de la que era mi casa: la zona de olvido y la de segregación. Dos palabras que nunca me he podido sacudir.
En el fondo les comparto la historia de cómo he sido bendecida, a pesar de no saber que el color violeta se llamaba violeta porque nunca lo había visto en prisión. Mi drama no es tan trágico como el de los otros. En mi caso, un mes antes de cumplir mis seis años, fue acogida por familiares que no me permitieron nunca visitar a mi madre mientras ella terminaba de pagar su pena (¿alguna vez ha terminado de hacerlo?); pero tuve comida y cama, mucho más de lo que llegué a tener algunas noches en el penal. La mayoría de los niños que llegan a este plazo son remitidos a casas hogar, puesto que muchas de las reclusas son entes sin familia, salvo la que forman dentro.
Alguna vez, azarosamente, me añadió en facebook uno de los niños con los que llegaba a “jugar” dentro de la cárcel, nuestros juegos eran precarios y carentes, pero parece que estar encerrados calibraba todavía más la única libertad que teníamos: nuestra imaginación. Hicimos un poco charla de cortesía y de pronto llegaron las temas inevitables: nuestras madres y quiénes éramos en la vida ahora. Sorpresivamente ninguno de los dos hemos cometido un delito, o consumido drogas o siquiera bebido demasiado alcohol con regularidad. Sin embargo, había una diferencia: él no quiso saber más de su madre después de los 10 años. Parece ser que la decisión tuvo que ver con recuerdos que tiene de las visitas conyugales de su madre, porque, cuando eres hijo de una reclusa debes permanecer todo el tiempo con ella, incluso mientras estas visitas suceden.
No es una historia de revictimización. Es una historia de reflexión, sobre todo hoy en día que todos pueden entender con mayor sensibilidad lo que significa estar encerrados por obligación.
Esta NO es mi historia, pero sí es la historia de los 700 niños que actualmente habitan con sus madres la cárcel. La historia de los niños que nacieron en la Zona del Olvido, por mucho que escapen a ratos.
Este texto lo escribo en el marco de la campaña de difusión y voluntariado de Reinserta (https://reinserta.org/). Los invito a sumarse, ya sea compartiendo la labor de esta organización o realizando una donación.
Está en nuestras manos aligerar la vida de alguien a quien hemos hecho nacer condenado.
Reinserta
Reinserta

Mexicatas

Mexicatas es sentirnos de aquí y de allí,
y no pertenecer a ninguno de los dos lugares.

Mexicatas

Un espectáculo de la interculturalidad. Mexicatas es una obra que confronta el choque cultural de un elenco de actrices mexicanas radicadas (y radicales) en Cataluña. Al principio, la obra empieza a correr como una serie de campos semánticos que definen a México y a Cataluña, van de la nostalgia y el miedo, a la complejidad lingüística y de convivencia.

Pero después la obra se vuelve una suerte de espejo, donde a través de cercenarse a sí mismas y su cultura, se hacen incisiones profundas en la otra, se vuelven juezas encarnizadas capaces de deglutir el hígado de sus enjuiciados, de los ahogados, aunque sean ellas mismas: elles mengen fetge d’un penjat.

Las sutilezas de la obra guiñan a los espectadores, superando el reto de hacerlo a través de un ordenador. Los colores brillantes y vivos de sus fondos (porque en México hay colores todo el año, como tienen a bien señalar) sustituyen las sillas de colores en el escenario físico; sus coronas de flores evocan el profundo amor por la vida que en este país (tan asolado por la muerte) nos negamos a soltar; los “no mames” y cada uso necesario e insustituible de la chingada enmarcan el vestigio lingüístico de estas mujeres bilingües, capaces ya también de expresar su talento a través de esta nueva lengua que ahora maman: el català.

El texto dramatúrgico del premiado Sergi Belbel (1963) (de quien cabe resaltar que su primer espectáculo teatral profesional sucedió en México, en 1986), es una co-autoría con Merlene Avendaño, Lupe Cano, Esmeralda Elizalde, Ariadna Ferreira, Mónica Mar, Thania Paulinni, Nadia Zúñiga y Marisol Salcedo. De escribir sus agobios y encantos sobre México y Catalunya surgieron casi 300 páginas de ideas a las que Belbel les dio estructura.

La dirección escénica corre a cargo de Antonio Calvo y el apoyo técnico para realizar la obra en línea, es de Arnau Vinós. La adaptación de esta puesta en escena, en las condiciones que impone la crisis sanitaria, orilló a que 40% del texto fuera omitido, por la propia complejidad de su partitura; no obstante, como lo comenta Mónica Mar, “realizar teatro en línea es potente y poderoso, con la capacidad de crear una comunidad internacional en directo”. Tan sólo durante esta transmisión hubo espectadores de las distintas provincias catalanas, de varias ciudades de México y también hubo presencia en países como Brasil, Costa Rica y Panamá.

Es un puente estrecho y recíproco el que se construyó avui amb Mexicatas, enhorabuena.

Transmisión de Mexicatas

DONKA, una carta a Chéjov

Parece que de un momento a otro entenderemos por qué vivimos y por qué sufrimos.
Antón Chéjov

 

Donka es un espectáculo que reta a la indiferencia de cualquiera. Daniele Finzi Pasca, autor del show, tiene una amplia trayectoria en artes circenses, interviniendo incluso en el espectáculo Luzia del Cirque du Soleil y siendo responsable de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006.

No es un espectáculo que represente la vida, ni cómo es ni cómo debería ser, sino cómo se nos aparece en sueños. Hace un absurdo cronometrado, una suerte de estética de la comedia. Y ha compartido ya su onírico juego de luces, música, danza, acrobacias, malabares y clown en 73 ciudades, siendo la última: Ciudad de México.

Este ejercicio plural, poderoso y diverso se nos brinda del infinito talento de su casting (y de la compañía completa), integrado por artistas de gran talla provenientes de todas partes del mundo: Suiza, Italia, Brasil, España, Argentina, Paraguay, por mencionar algunas. El amplio carisma de cada uno de ellos, sólo es sobrepasado por su talento, puesto que son artistas que además de actuar, cantan, danzan, hacen música con onomatopeyas e instrumentos, se balancean, contorsionan y agotan el plano de lo posible con malabares.

DONKA
Donka

“Hay gente que todavía piensa que no estamos haciendo nada, pero eso no es verdad, estamos tratando de naufragar en nuestros zapatos”. Donka no es una obra para todos, sino para quienes tienen alma, ese bello silencio.

Funciones: hasta el 22 de marzo, Teatro Esperanza Iris.

Trailer de la obra:

Visita Guiada al Palacio Postal

Cartas. ¿Cuántos de nosotros hemos vivido la experiencia (¿anacrónica?) de enviar una carta? Meditar con mayor detalle el mensaje que queremos transmitir, hacerlo más significativo y pensar en los kilómetros que recorre ese papel que tuvimos en las manos.

Palacio Postal
Palacio Postal

Una de los sitios para hacerlo es el Palacio Postal, diseñado por el arquitecto Adamo Boari (sí, el mismo del Palacio de Bellas Artes), en colaboración con el ingeniero mexicano Gonzalo Garita.

Su construcción se llevó a cabo de 1902 a 1907, incluso se puede ver -en el segundo piso del edificio- la fotografía donde se coloca la primera piedra del recinto. Tres años antes del inicio de la Revolución Mexicana es inaugurado.

Actualmente, es uno de los ejemplos de arquitectura ecléctica más visibles de principios de siglo, es decir, combina distintos estilos, así como materiales, la mayor parte de ellos de origen nacional, como es el caso del mármol originario del estado de Querétaro o de la cantera de la fachada, perteneciente al Estado de México; sin abandonar la influencia europea tan característica del Porfiriato.

Palacio Postal
Palacio Postal

Entre la decoración interior, se observan los escudos de los países que integraban integraban la Unión Postal Universal (UPU), e incluso se cuenta con una reproducción a escala de su monumento emblema, ubicado en la sede actual de la UPU, en la ciudad de Berna, Suiza.

Otros de los espacios que destacan son: la sala Bartolomé Galloti, en la cual existen laminillas hechas de oro fino de 24 quilates de dicho artista y que, además, se conserva en un 90% en su estado original; y el mural del artista Pablo Magaña, “La tarasca” elaborado con más de 48mil estampillas postales.

La tarasca
La tarasca

Para saber más sobre nuestra Quinta Casa de Correos, su origen y restauración hay visitas guiadas, previa reservación: 55 5130 4100 ext. 15570.

¡A dominarse con el eclecticismo de este tesoro de la Ciudad!

 

Romeo y Julieta

Los placeres violentos terminan en la violencia,
y tienen en su triunfo su propia muerte,
del mismo modo que se consumen el fuego
y la pólvora en un beso voraz.
William Shakespeare

Romeo y Julieta / Compañía Nacional de Danza
Romeo y Julieta / Compañía Nacional de Danza

Después de 11 años, el ballet de Serguei Prokofiev, basado en la popular novela de William Shakespeare vuelve al palacio de mármol de la Ciudad de México: el Palacio de Bellas Artes.

Esta temporada (integrada por 10 funciones) cuenta con la dirección artística de la bailarina mexicana y promotora cultural Elisa Carrillo, quien, además, recibió en 2019 el premio Benois de la Danse, máximo galardón de ballet, otorgado por la Asociación Internacional de Danza de Moscú; acompañada del bailarín y curador, Cuauhtémoc Nájera.

El espectáculo es formidable, el vestuario de Elisabeth Dalton engalana la boca escena y la dirección orquestal de Jonas Alber acompaña con amplia expresión a los bailarines.

La Julieta de Yoalli Sousa es sensacional, destaca bastante su calidad interpretativa; sin embargo, son varias de las primeras bailarinas y de las solistas de la Compañía Nacional de Danza, como es el caso de Ana Elisa Mena, Elisa Ramos y Greta Elizondo (hablamos de Yoalli quien nos tocó ver en la segunda función).

Para la interpretación de Romeo, también el elenco varía dependiendo de la función, los bailarines son: Alejandro Hidalgo, Juan Capellán, Argenis Montalvo y Gerardo Martínez.

Además, hay otros personajes que alumbran el escenario con su amplio carisma, como es el caso de Mercucio, con la interpretación de Yubal Morales; el temible y letal Teobaldo de Roberto Rodriguez; la nodriza, por la bailarina Cecilia Rodríguez y el arlequín, cuya participación es ‘breve’ pero sustanciosa, por parte de Uziel Romero.

A pesar de tener algunas inconsistencias en la iluminación, particularmente con los seguidores (y que quizá hay sido mala fortuna de la segunda función), es un espectáculo para disfrutarlo más de una vez. La ejecución de la Compañía Nacional de Danza es bastante dinámica y la partitura de Prokofiev es irresistible, como es habitual.

¡A dominarse con el amor breve, el más eterno!

La habitación de Carlota

Porque yo tengo alas de ángel: 
me las robé de una bandera mexicana.
Fernando del Paso

La habitación de Carlota
La habitación de Carlota

Intimidad. Multiplicidad. Locura. Empoderamiento. Locura. La vida de Carlota. Carlota ‘de Habsburgo’. Carlota de México.

La ópera La habitación de Carlota se estrenó en Schwaz, Austria, en el año 2018; sin embargo, se estrena en México en el marco del Festival Vértice, Experimentación y Vanguardia de la UNAM.

Carlota de Habsburgo
Carlota de Habsburgo

Carlota, personaje. 

María Carlota Amelia Augusta Victoria Clementina Leopoldina de Sajonia-Coburgo-Gotha y Orleans, su labor como emperatriz (de 1864 a 1867) tuvo bastantes acentos luminosos, a pesar de la situación ríspida en que se encontraba México. Educada para gobernar, fue mucho más que la cónyuge de Maximiliano.

Acostumbrada a habitar estructuras de ensueño como el Castillo de Miramar en Italia o el Castillo de Bouchot en Bélgica, eligió como hogar el Castillo de Chapultepec en México, durante su corta estancia.

Tras la caída libre de su imperio en México, el aislamiento y nulificación por parte de su esposo, la negativa de apoyo por parte de la iglesia y el reino napoleónico y, finalmente, el fusilamiento de Maximiliano, Carlota se sumió en los recovecos de su propia mente, habitando las penumbras durante 60 años, hasta su fallecimiento.

Carlota, ópera.

Esta pieza escrita por el compositor mexicano Arturo Fuentes y que cuenta con la dirección del Ensamble Vértice por parte de Christian Gohmer, está basada en la novela de Fernando del Paso: Noticias del imperio, en la cual el escritor mexicano trabajó durante 10 años.

La ópera como manifestación artística, tiene la particularidad de ensamblar música, teatro, danza. Pero esta propuesta de Fuentes, además añade literatura, historia e incluso planteamientos que quedan más a criterio del espectador, como es el papel de la locura.

Si bien la ópera está escrita en alemán, se hicieron adaptaciones para traducir pasajes en español, de manera que sea más entrañable al público, asimismo, en algún momento de la partitura suenan flautas prehispánicas, acompañando los vocablos originarios en náhuatl, como el caso de la palabra “chapulín”.

Otra particularidad de esta ópera contemporánea, es su propuesta escénica y musical, donde se involucra con ahínco elementos audiovisuales que incomodan cualquier letargo y construyen su propio discurso alrededor de la obra, desde el siseo de una máquina de coser, hasta las reproducciones de la soprano Sarah Maria Sun regurgitando y realizando onomatopeyas guturales para ilustrar el (pseudo) envenenamiento de Carlota.

Para Carlos Chávez, la música, se encuentra en un proceso evolutivo constante, por lo que en la música contemporánea es decisiva la intervención de los inventores e ingenieros de sonido, que, gracias a la creación de los modernos aparatos de reproducción eléctrica, han ampliado considerablemente el campo de las posibilidades del compositor en la creación y del intérprete en la ejecución, hasta el punto de que pueden influir a su vez -en el futuro- en el carácter de la música. Esto sin duda sucede en esta propuesta operística.

Además de La habitación de Carlota, hay otras piezas operísticas que han utilizado a este personaje como protagonista, como es el caso de las óperas de Darius Milhaud; de los mexicanos Francisco Zendejas y Luis Sandi; de Rober Avalon y de Dmitri Dudin.

Carlota, soprano. 

La interpretación de Sarah Maria Sun es fulgurante. Es tan talentosa que a pesar de su calidez, llena el escenario con la frialdad y zozobra de su personaje. La cantante quien ha cantado en más de 300 estrenos mundiales, describe su devoción por la música contemporánea: “Necesito estar en búsqueda permanente, arriesgar. Me encanta estar en constaste descubrimiento de nuevos mundos. Cada pieza es para mí una herramienta para conocer más sobre el alma humana y el mundo de mis tiempos”¹.

¡A dominarse con la locura!

La habitación de Carlota
La habitación de Carlota

¹ https://www.jornada.com.mx/ultimas/cultura/2019/10/18/presentaran-la-obra-2018la-habitacion-de-carlota2019-en-ccu-1213.html

García Morillo, Roberto. Carlos Chavez, vida y obra. México: FCE, 1978.

El amor de las luciérnagas

Probablemente en un punto habrá que soltar. 
Sé que todo esto dolerá. 
Y qué más da. 
Vendrán los días buenos. 
Como las luciérnagas. 
Intermitentemente.

Alejandro Ricaño

El amor de las luciérnagas
El amor de las luciérnagas

Intermitencias. Vivimos en la intermitencia. El amor de las luciérnagas es intermitente también, es una obra que va de la comedia a un drama asequible, del realismo a la fantasía insospechada, que cumple ya siete años entrando en temporada y que lleva a los espectadores de salto en salto, entre luces y recuerdos que evocan los de cada uno.

Aun así también hay constancia, la calidad del montaje es bastante regular, las actuaciones afianzan, incluso cuando alcanzan la caricatura. La escenografía, propuesta de Ricardo Ricaño, es sencilla y funcional, los elementos de utilería y su uso se adecuan tan bien que no parece extraño depositar monedas en la maleta para poder llamar de larga distancia; incluso hay luciérnagas que poco les falta para zumbar entre los recovecos del teatro.

La iluminación diseñada por Matías Gorlero, tiene el encanto de intrigarnos como una maldición de doppelgänger, de desolarnos durante las tres únicas horas de sol que hay en Bergen, y de encendernos la inquietud del desapego. El vestuario de Mario Marín del Río ayuda a dar forma y a que el espectador entienda con mayor rapidez las muchas Marías que es María.

El amor de las luciérnagas es una obra para ver en cualquier momento -quizá de ahí su éxito- pero, sobre todo, cuando el agobio nos doblega, porque probablemente en un punto habrá que soltar.

¡A dominarse con las luciérnagas!

 

Barcelona i nosaltres

Barcelona!, i amb tos pecats, nostra! nostra!
Barcelona nostra! la gran encisera!*
Joan Maragall

Plaza de EspanyaPlaza de Espanya

Nostra! Barcelona nostra! I ara hi ha un nosaltres també. 

Colonia Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino, hoy en día Barcelona. Se fundó poco antes del inicio de la era cristiana, durante el periodo del emperador Augusto. Siglos de historia se asoman incesantes, tanto en recintos como el Museu d’Història de Barcelona, el Antiguo Mercado del Born (ahora Centre de Cultura i Memòria); como en las calles que palpitan a diario entre residentes y turistas, tal es el caso de la Plaça de la Vila de Madrid con vestigios que hablan a quien desea escucharlos. Visitar esta ciudad es hacer viajes en el tiempo.

Aterrada. Finalmente compartimos coordenadas. Nosotros tenemos nuestro propio viaje en el tiempo, a siete horas de distancia a diario. Después de una charla de dos años ininterrumpidos; de enviarnos cariños y regalos por correo postal; compartir un propio lenguaje y construirnos la ilusión de poder habitar juntos un pequeño lugar que nos mantenga a salvo, nos vemos por primera vez.

Museo de Historia de Barcelona
Museo de Historia de Barcelona

Y desde allí sigo olvidando, 
absorbiendo la luz que intuyo de ti. 
Irela Perea

“Las calles de esta zona […] son estrechas. Debido a ello, sus edificios, con las huellas del tiempo y de la humedad grabadas en sus fachadas, están bañados por una luz tenue y dorada, que roza las calzadas pocas horas al día”: el Barri Gòtic.

La luz alumbra estos pasos por la Barcelona medieval, así también por una ciudad actual que se enfrenta ante sí misma y el coste de su libertad: en medio de la plaza Sant Jaume, a modo de metonimia, se oponen entre sí el Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona.
Dentro de esta área, se erige asombrosa la Catedral de Barcelona cuya construcción total tomó cerca de seis siglos, suficiente para hipnotizar a quien la mira. Otras iglesias decoran y se acogen en el mismo Barrio, como es el caso de la Basílica de la Mercè y de la Iglesia del Pi.

La luz es tu hilo conductor, arranca en la raíz de tus pies suaves, se arrincona en tu corazón y me alumbra a mí cada que hablas. La luz es lo que habita en tus ojos color cielo y en la brillantez de tu pensamiento.

Luz fue el primer abrazo y el primer beso, ese primer instante en el Aeropuerto. Luz fueron todos los abrazos y todos los besos.

Catedral de Barcelona
Catedral de Barcelona

Un no sé què quan camines
i aquest posat mig despenjat dels qui enxarxen estels.
Lluis Llach

En esta tierra hay distintas formas de concebir la Tierra. Una de ellas es desde las estrellas. Además del Observatori Fabra, el Museo CosmoCaixa ofrece distintas proyecciones en su Planetario y una fantástica museografía en sus salas: universo, física cuántica, fenómenos lumínicos e incluso un bosque amazónico hogar de caimanes, rayas, capibaras y aves.
En la misma zona -Collserola- el mirador del Tibidabo y sus atracciones permiten reconocer la ciudad completa, el Mediterráneo y su amplio cielo. A pesar de lo protagónica que es Barcelona, siempre deja un lugar para encontrar estrellas.

Tú tienes un no se qué cuando caminas, un aspecto descolgado de quienes enredan las estrellas. Encontramos ecuaciones, experimentos, principios y teorías, me los explicas todos, y yo no veo ya más que estrellas.
De todos los que eres se forma una constelación: físico de afición, escritor de convicción, programador de formación. Estás hecho del polvo de las mismas estrellas que te enredan.

Y encontramos un sitio para mirar estrellas, es bastante noche y hay pocas luces en la calle, la terraza tenuamente iluminada con tus luces de ocasión, y titilantes gases del pasado alumbran esta noche. Es fácil enredarse en tus estrellas.

CosmoCaixa
CosmoCaixa

Tota obra d’art ha de ser seductora
i si per ser massa original es perd la qualitat de la seducció,
ja no hi ha obra d’art.*
Antonio Gaudí

Barcelona es seductora. Cada esquina danza con absoluta certeza de su belleza. No hay amuleto contra su hechizo. Es la encisadora.

A través de la arquitectura, magos dan forma a la ciudad: gótico, neogótico, barroco, historicista, modernista, y un amplio etcétera. Es una bacanal en la que basta con mirar. Quien se convierte en el más concurrido de ellos es Antonio Gaudí, grande y disruptivo.

Sus obras abundan en formas que emulan la naturaleza, intrigan y casi niegan cualquier duda sobre lo divino: Casa Vicens, Casa Batlló y su piel de dragón, el oleaje petrificado de La Pedrera, el Parc Güell y la absoluta Basílica de la Sagrada Familia.

El cortejo no acaba. Valquirias, pegasos y musas hacen una alegoría de las sirenas y atraen con su canto a quienes se vencen ante la música. El Palau de la Música Catalana hogar de personajes míticos y epopeyas se erige con desdén, se sabe fascinante. Junto con el legendario y desafortunado Gran Teatre del Liceu (víctima del fuego en dos ocasiones y de un atentado con bomba en 1893) ofrecen una amplia cartelera musical y operística suficiente para caer voluntariamente en el embrujo.

Además de la montaña mágica del Tibidabo, la hechicera tiene también su propia cábala: Montjüic. Tras haber sido la defensa natural de la ciudad, hoy en día es sede del Museu Nacional d’Art de Catalunya (Palau Nacional) “buque insignia del arte catalán”; y del Museo CaixaForum, sede de conciertos, ciclos de cine, exposiciones y un sinfín de actividades.

En el mundo animal, cada especie tiene su forma de seducir. Plumas coloridas, llantos alaridos y bailes que rayan en lo vergonzoso. Nosotros también encontramos nuestra propia forma de seducirnos.

Es 2019 y a pesar de haber tenido el corazón inhabitable por años, llegaste. Barcelona es dulce con los amantes. La seducción va mucho más allá de la alcoba y lo evidente, en este caso se trató de caminar de la mano a diario; de agotar minutos en el día acariciando tu cabello. Se trató de aumentar el léxico que sólo es nuestro, kubó.

Seducirte fue llenar de flores tu vista y de vainilla tu olfato. Fue que llenaras mis desayunos de chocolate y azúcar glass; y de librerías y museos mis días. Se trató de vencer la imposibilidad, y saber que fuimos. Que somos.  

No necesitamos plumas, cantos ni danzas para seducirnos. Bastó con sacudirnos el miedo y dejarnos latir. Bastó con hacer Barcelona nuestra.

Palau de la Música Catalana
Palau de la Música Catalana

*Barcelona!, y con tus pecados, nuestra! nuestra!
Barcelona nuestra! la gran encantadora!

*Un no sé qué cuando caminas
y ese aspecto medio descolgado de los que enredan las estrellas.

*Toda obra de arte debe ser seductora y si por ser demasiado original se pierde la cualidad de la seducción, ya no hay obra.

 

 

Fuentes:

S/A. Odes a Barcelona. Ajuntament de Barcelona. Direcció de serveis editorials. España: 2012.

S/A. Barcelona, la ciudad de Gaudí. Triangle postals. España: 2017.

TRANSICIONES

El espacio es una región intermedia entre el cosmos y el caos.
Juan Eduardo Cirlot

Cristal de roca, minerales, ágatas, cuarzos. También abejas, dragones, magnetismo y ciencia ficción. La posibilidad de agua en algún otro rincón del Universo, el entendimiento sobre cómo y por qué el magnetismo es nuestro escudo protector ante cualquier amenaza cósmica y, por supuesto, lo ínfimos que somos ante tanta enormidad del Universo.

La tierra / Tomás González

La exposición Transiciones, cuyo montaje corrió a cargo por los mismos artistas: Martha Yáñez, Naville Saldierna, Tomás González Dávila y Ramón Agustín Rosas, es una provocación ante la paradoja: en un espacio minúsculo a nivel curatorial -el lobby del Foro Sor Juana Inés de la Cruz- la pequeña exposición tiene el alcance de abrirnos las puertas hacia la reflexión del Universo.

Red cristalina / Naville Saldierna

Las obras exhibidas, fueron realizadas bajo la técnica litográfica y extienden un puente entre el arte y la ciencia, acompañan al usuario al planteamiento y disfrute del discurso de la exposición.

Guardián de tesoros / Ramón Agustín Rosas

Celebramos la colaboración entre el Museo del Instituto de Geología y el Centro Cultural Universitario; nos ha recordado lo que apunta la artista Naville Saldierna: “la observación planetaria siempre ha fascinado al hombre, el anochecer nos cubre con el cosmos, nos promete un amanecer”.

¡A dominarse con el cosmos!

 

UNA PELÍCULA DE DIOS – NÚRIA GÜELL

Una película de Dios (teaser)
https://vimeo.com/293503243
Una película de Dios (teaser)

Exposición Temporal de Nuria Güell en el MUAC

“Aquí la imagen muestra dos hombres atrás viendo a una mujer desnuda y ella cubriéndose. La imagen representa cada una de las muchachas con las que yo trabaje, las que yo prostituía. La chica en particular acaba de ser robada de su pueblos. Acab de tener 40 relaciones con hombres que abusaron de ella; entonces, cuando llega a la casa en lugar de ser abrazada, de ser ‘yo te entiendo, mira’, llegaba la peor tortura: la mía. Vete a bañar, luego lávate la boca y luego vienes y me saludas.  Ellas creían que seguían haciendo las cosas por amor, que íbamos a comprar una casa juntos. Incluso si era necesario falsificar un papel de compra- venta de casa, yo lo falsificaba. Yo era su esposo, obviamente, cuando llegaba con la idea de querer ser abrazada, ser besada. Ahí es cuando ya quitaba yo la venda de sus ojos. No soy tu esposo y trabajas para mí”.

Ocho mujeres menores de edad víctimas de explotación sexual reinterpretan pinturas de temática religiosa a partir de su propia experiencia, encontrando en ellas el reflejo de la sumisión y abuso con el que han sido violentadas.

Esta audio-instalación evidencia los episodios de vejación constante a la que son sometidas; además de los relatos (desgarradores) de las víctimas, también son partícipes de los audios una familia de proxenetas que, mientras cumplían condena, “encontraron el camino de Dios”. Así que comparten las técnicas con las cuáles engañan, compran, venden, prostituyen, manipulan y deshacen física y emocionalmente a estas mujeres.

Esta exposición de la artista española Nuria Güell, es parte de la residencia museográfica del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), coproducida por el Museo Amparo de Puebla, en donde cuatro artistas se dedicaron a realizar una obra nueva con sus respectivos procesos de trabajo e investigación, para plasmar cada quien a su manera preguntas “en torno a las condiciones y problemáticas de dignidad humana, supervivencia y legalidad”. Perspectivas formales y conceptuales diversas para “posicionarse en tiempos de incertidumbre social, política y ecológica”.

La curaduría corrió a cargo de Alejandra Labastida y Daniela Pérez y estará en el MUAC hasta el 31 de marzo.

Nota: La exposición es abrumadora. Se recomienda visitarla con amplia sensibilidad, empatía y pañuelos.

¡Nos están matando a todas!

Si quieren saber más sobre la obra de la artista, visita su portal:

http://www.nuriaguell.net

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